sábado, 6 de febrero de 2010

ETA desterró al detenido en Jaca por alardear de que era militante

Igor Martín Niño, el joven detenido en Jaca dentro de la operación iniciada por la Ertzaintza contra un comando de Ondarroa, fue desterrado fuera de Euskadi por orden de ETA. Según se desprende de los indicios recogidos en la investigación, el joven había abandonado Euskadi por orden de la organización terrorista, como castigo por haber alardeado en público de que militaba en ETA.
Tanto Martín Niño como su compañera sentimental, Olaitz Lema, ingresaron ayer en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco. El primero de ellos está acusado de un delito de estragos terroristas y tenencia de explosivos. Su pareja ha sido imputada de un delito de colaboración terrorista. El magistrado les acusa de haber participado en el atentado registrado el 25 de septiembre de 2005 en Ávila, donde ETA hizo estallar un coche bomba en el polígono industrial de Vizcolano. El magistrado acusa a Martín Niño de estar directamente implicado en la acción, mientras que a Lema le imputa haber ayudado a trasladar desde Francia a Ávila los explosivos que se emplearon en el atentado.
Según la investigación, Martín Niño comentó varias veces en Ondarroa que era miembro de ETA e incluso llegó a alardear de ello ante vecinos de la localidad. Este comportamiento llegó a oídos de los responsables de la organización terrorista que decidieron aplicarle un castigo. Además de expulsarle de la organización, le obligaron a marcharse del País Vasco por un largo periodo tiempo. Durante el interrogatorio judicial, Martín Niño negó estos extremos.
Según fuentes de las fuerzas de seguridad, este tipo de castigos no son nada extraños en la organización terrorista. Según datos conocidos por la Policía, cuando se detecta algún caso de indisciplina de éste u otro tipo se celebra una reunión de una especie de tribunal en el que además de decidir el castigo se establece cuál será la duración de la pena.
Como consecuencia de la investigación de la Ertzaintza en Ondarroa han ingresado ya en prisión nueve personas por su presunta relación con un comando de ETA. Según las últimas pesquisas, los detenidos habían formado un único grupo, pero con el tiempo éste se fue dividiendo hasta formar dos células autónomas. Sin embargo, alrededor de 2008 el talde quedó aislado de su enlace en Francia por lo que su actividad quedó congelada, pese a que disponía de zulos con explosivo y armas. Hasta ese momento, los terroristas habían perpetrado el atentado de Ávila, en 2005, y, en 2008 la voladura de un repetidor en Azpeitia, un ataque contra dos empresas que trabajan en las obras del TAV en Hernani, la bomba contra la casa del pueblo de Elgoibar y el ataque contra la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa

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